sábado, 18 de enero de 2014

Lo porno entre los musulmanes


Por Telésforo

telesforoagarre@gmail.com

Una nueva filtración de Edward Snowden ha revelado recientemente que la NSA (National Security Agency) espió la actividad sexual online de “radicales” islámicos con el objetivo de “restarles credibilidad y desacreditar su reputación y autoridad”. La agencia vigiló durante meses las visitas a páginas porno y conversaciones eróticas con mujeres de seis líderes islamistas afincados en varias partes del mundo, tres de ellos de origen saudí y los otros de Reino Unido.
Shahid (chofer) pasa las horas muertas escuchando recitaciones del Corán en el radiocasete del taxi o viendo videos porno por el móvil, mientras espera a que aparezcan nuevos clientes. Mayor de edad y “buen musulmán”, como la mayoría de paquistaníes es un devorador de pornografía por internet. Este taxista argumenta que lo porno no tiene porque ser “haram” (hechos prohibidos por el Islam) y cita como ejemplo la extensa colección de pornografía hallada en la casa de Osama Bin Laden en Abbottabad.
“Es entretenimiento, no sexo”, insiste Shahid, oriundo de Peshawar, capital de Khiber Pashtunja, una de las provincias más conservadoras y cerradas de Pakistán. Hombres pastunes (la etnia mayoritaria en el noroeste paquistaní) de largas barbas, embozados en mantas de lana oscura, deambulan en los mercados de Peshawar entre los puestos especializados en venta de DVD piratas, donde hay desde videos de propaganda talibán a películas 3X.
 Resulta llamativo que la república islámica de Pakistán esté entre los países del mundo donde se consume más pornografía. Quizás una de las razones sea, precisamente, la prohibición de libertades individuales por la fuerte censura y el extremismo.  Algo tan normal como es una revista de moda tipo “Vogue” o “Marie Claire” pasa primero por la institución federal que regula los contenidos en cine y televisión, así como publicaciones impresas e internet.
Tras superar la censura, las fashion magazine terminan transformándose en páginas llenas de tachones sobre el escote, los muslos o las rodillas de la modelo de las fotografías. Lo mismo ocurre con las películas o videoclips musicales en los que las mujeres enseñan un poco su cuerpo.  La imagen se vuelve borrosa en las zonas del cuerpo que se consideran eróticas.
El resultado de esta restricción provocaría el efecto contrario: a más represión, más se disparan las mentes curiosas.
El mercado negro de DVD porno, los cines ilegales en Peshawar, donde la venta de entradas es tres o cuatro veces mayor que en las salas convencionales, y las páginas de contenidos para adultos en internet se han convertido en los negocios más rentables y florecientes en “el país de los puros”. De poco sirve los sermones del viernes de los mulá (clérigos musulmanes) en la mezquita para inducir a los musulmanes a no pensar en el sexo o a no consumir pornografía.
Hace dos años, el mayor partido religioso paquistaní, Jamaat Islami (JI), llevó a cabo una intensa campaña de presión para que las autoridades bloqueasen las páginas con contenidos sexuales. En noviembre de 2011, la Autoridad de Telecomunicaciones (PTA) procedió al bloqueo de las 1.000 webs pornográficas más visitadas en Pakistán. La medida disparó la venta de DVD y CD porno en los mercados negros de Peshawar, Lahore y Karachi, y de programas piratas para reabrir páginas web.
Pero el consumo masivo de porno en internet no es sólo un fenómeno en Pakistán o el vecino Afganistán, también está extendido en las conservadoras sociedades de los países del Golfo y de Oriente Medio.

sábado, 11 de enero de 2014

RELATOS INTERVENIDOS

Por Roque Domingo Graciano
marlasbrusquitas@gmail.com
Todas las tardes del mes de enero, Mario  caminaba por entre los pinos de la vereda para llegar a casa. Traía una pequeña damajuana de 2 litros con vino. Llegaba después del almuerzo y nos sentábamos a la sombra de los pinos, mirando el mar durante 2 ó 3 horas.
A eso de las 16, nos íbamos hacia el balneario y nos integrábamos en distintas actividades playeras.
En aquellas horas posteriores al almuerzo, mientras esperábamos que el sol amenguara, tomábamos unos vasos de vino fresco (habitualmente rosado dulzón) y charlábamos de política, literatura, cine, de casos clínicos (Mario es médico psiquiatra), sobre la historia o la actualidad que recuperábamos a través de los matutinos de la ciudad de Buenos Aires.
Durante esas charlas, Mario solía comentarme textos literarios que estaba leyendo o había leído; también, ilustraba sus comentarios con la lectura de algunos fragmentos.
Entre aquellas ficciones, recuerdo 3 relatos que me produjeron un estremecimiento similar y que el lector comprenderá a través de la siguiente glosa.
a) “La araña”
El relato es de George Dawson (amigo y compañero de trabajo de Philip Atkey en la película “Walk a Crooked Path”). El argumento es el siguiente:
Un hombre joven (lo llamaré Romeo, 30 años) es abandonado por la mujer que amaba, cuando él vivía lo más ardiente de su pasión.
El sufrimiento de Romeo es insoportable. Padece dolores físicos: náuseas, vómitos, diarrea, fuertes dolores de cabeza.
Un médico le aconseja: “Búscate otra preocupación”.
El sufriente enamorado compra una araña “sicarius” (altamente venenosa) y la libera en su departamento.
En tal circunstancia, se olvida de la mujer amada porque está obsesionado con la araña.
El final es onírico. El joven enamorado muere (o sueña que muere) por el veneno de la araña que ya no es la araña sino la mujer amada.
En este relato, Dawson parte de la afirmación de Benvolio en “Romeo y Julieta” de Shakespeare cuando le dice a su primo Romeo: “Un dolor desesperado, con la aplicación de otro se remedia”.
Lo diferente de Dawson es que ahora no es otra mujer sino una araña  y la tensión y el movimiento asfixiante en que vive el protagonista se circunscribe a un departamento.
b)  “El asesino”
El segundo relato es de Dalmaroni; escritor argentino; quizá su nombre de pila sea Miguel Ángel (como mi hermano y como nuestro bisabuelo: Michelangelo).
Oscar (el protagonista del cuento) es un hombre absolutamente común: casado hace 20 años, una hija; atiende, detrás del mostrador, una ferretería desde hace 30 años.
Una noche llega a su casa y le comenta a su mujer que ha asesinado una persona cuando estaba realizando un trámite administrativo. La mujer, al principio, sigue con su discurso de fondo de cacerola y no le presta atención. Después, ante la insistencia de Oscar, “incorpora” que su marido es un asesino pero la vida sigue igual: Oscar con su trabajo, sus programas deportivos favoritos y sus obras de caridad y ella enfrascada en su mundo de vecindades infieles y mezquindades olvidables.
Pasan los meses y, nuevamente, una noche Oscar le cuenta a su mujer que acaba de matar a otra persona. Esta vez, mientras atendía un desperfecto de su auto en la autopista de egreso.
Así, los asesinatos se reiteran y el entorno familiar de Oscar oscila entre la indiferencia y la colaboración desganada.
El texto de Dalmaroni debe mucho a la llamada “literatura del absurdo”, donde los personajes viven su vida, su mundo, su gramática de manera autónoma. Cada cual está “en lo suyo” sin un discurso vertebrador, en una sociedad invertebrada, anómica.
También, donde todo hombre (cualquier hombre) es capaz de infinitos gestos de bondad e, igualmente, de maldad.
Así, la emergencia del bien y del mal tiene una absoluta cercanía en el relato.
b)  “Fantasías”
Del tercer cuento, no recuerdo cómo se llama el autor aunque lo sé argentino.
En la historia, una mujer (María, separada, 1 hijo de 5 años), se entusiasma de un compañero de la oficina donde trabaja.
Ella entiende erróneamente un gesto (o alguna palabra de él) y ella le propone una relación íntima. Él la rechaza con una mueca.
A partir del rechazo, ella siente mayor atractivo hacia él. En algún momento, se siente intensamente enamorada y apasionada.
Si bien por dignidad, trata de no tener contacto directo con él, cuando lo ve tiembla, sus manos transpiran, sus pupilas se dilatan y “siente mariposas en la panza”.  
Cuando se acuesta a dormir, piensa en él y se permite las fantasías más osadas. Envuelta en esas fantasías, se duerme.
Si viaja en micro, lo llama a su mente y el viaje (1 hora y 20 minutos), se le hace corto y placentero.
Así, pasan los días, las semanas, los meses.
Una noche, 14 meses después del rechazo, ella lo convoca como lo hacía habitualmente pero él no viene. Insiste. Busca en su mente las asociaciones y fantasías más excitantes pero él no responde.
Se siente sola, fría y un miedo solitario la acorrala.

sábado, 4 de enero de 2014

¿VELATORIO?


Por Telésforo

telesforoagarre@gmail.com

Los rituales funerarios casi han desapareciendo en las grandes ciudades de Argentina. Los familiares prefieren proceder directamente a la inhumación o, como ya sucede en la mayoría de los casos, a la cremación.
Desde las casas funerarias hacen diferentes intentos para retener la clientela. Argumentan que es un momento propicio para reunir a familiares, amigos y encontrar el apoyo necesario. Pero la respuesta suele ser contundente: disminuir gastos y terminar con “EL ASUNTO”.
Cuando la funeraria argumenta problemas legales que impiden un rápido entierro o incineración, los familiares eligen dejar el cadáver “en depósito”. En tal caso, el lucro para la funeraria es significativamente menor.
Los sectores medios urbanos de la sociedad le han dado la espalda a los velatorios y prefieren no hablar de la muerte si bien realizan, habitualmente, ingentes esfuerzos económicos,  emocionales e intelectuales para evitar la muerte del familiar enfermo.
La Asociación de Empresas de Servicio Fúnebre de la provincia de Buenos y Aires y Capital (ASEF) afirma que hoy en 8 de cada 10 casos se prescinde del velatorio, lo que atribuye tanto a razones económicas como al cambio cultural en el ritual de despedida.
La cremación, que hace una década no superaba el 30% del total de fallecidos, alcanza hoy el 60%, según la misma fuente.
En los sectores menos pudientes económicamente (en la periferia de las grandes ciudades y en los pueblos de provincia) los velatorios siguen vigentes y ya entrada la noche, a discretos metros del ataúd, la concurrencia masculina narra cuentos picantes y saborea copitas de bebida con alta graduación alcohólica, entre risas contenidas.
“El que acepta la muerte vive más”, dicen los psicólogos pero la expectativa de vida es mayor en el centro de las grandes ciudades que en la periferia; en los sectores con mayores ingresos que entre los pobres.
Asimismo, considerar al “velatorio” como aceptación de la muerte o como única manera de “hacer un duelo” es una simplificación sin fundamento en una experiencia científica ni en un razonamiento sano y consistente.
Se puede “hacer un duelo” dejando de fumar opio (cuando esto es un hábito) como el personaje de “La condición humana” de André Malraux.
Los psicólogos hablan de “duelo”, “pérdida”, “tabú”, “dolor”, “placer” desde un lexicón antiguo, no actualizado e ineficiente que no entiende al humano contemporáneo.
Mientras los psicólogos se pierden (y pierden a su clientela) en la maraña de un discurso del siglo19 o anterior, los empresarios de la muerte (las funerarias) crean nuevos servicios que buscan amenizar. Así, ofrecen el “funeral planner” o el servicio de “catering” que  recuerdan al VELORIO DEL ANGELITO con su derroche de alcohol, música, baile, taba y carrera con sortijas.

sábado, 28 de diciembre de 2013

José Mujica, ¡EL REVOLUCIONARIO!

Por Telésforo

telesforoagarre@gmail.com

Porque transgrede el protocolo en cuanto al vestuario;
porque respeta las instituciones y no intenta perpetuarse;
porque ve e implementa sobre las drogas, desde un nuevo enfoque;
porque es AUSTERO;
porque ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA! ¡NO ROBA!

sábado, 21 de diciembre de 2013

MI NOVIO, ¿ME AMA?

Por Telésforo

telesforoagarre@gmail.com

Hay muchas maneras de encontrar la respuesta a esta pregunta. Podrías consultar a una gitana para que te lea la mano o te tire las cartas. También podrías visitar a un psicólogo argentino para que te diga si vas por buen camino. Asimismo, podrías desojar una margarita (¿me quiere mucho, poquito, nada?) para develar el asertijo.
El “Department of Guidance about  Sex Studies of Miami Medical Group” te ofrece una sencilla guía que puede ayudarte, sin desdoro de los otros caminos mencionados o de aquellos otros que tu intuición te indique.
 1. ¿Eres su prioridad? Un hombre enamorado siempre te va a poner en primer lugar y los planes que hace contigo nunca los rompe.  Puede ser el partido de fútbol más importante de su equipo favorito, pero si planificó algo contigo no lo cancelará.
2. ¿Le preocupa tu seguridad? Un hombre que te ama siempre se preocupa porque no te pase nada malo. Por ejemplo, te llama para asegurarse que llegaste bien a tu destino o te lleva en su auto para que vayas más segura.
3. ¿Le interesa tu familia? Aunque un varón no se lleve bien con tus familiares, él siempre estará dispuesto a compartir con ellos con tal de complacer a la mujer que ama. Por eso, aunque no se lleve bien con la suegra o el cuñado se viste de paciencia en los eventos familiares y siempre pone su mejor cara.
Una nota a pie de página del extenso informe, aclara que, habitualmente, las personas distinguen entre “deseo” y “amor”.

Un camino para constatar si hay “deseo” en el varón, es observar si cuando la mujer lo acaricia y/o lo besa, el varón produce la erección de su pene. En tal caso, inequívocamente, hay deseo. Cuanto más erecto y rígido esté el pene, el deseo es mayor. ¡CON SEGURIDAD!

[Texto intervenido]

sábado, 14 de diciembre de 2013

PECADOS DE MUJER


Por Telésforo

telesforoagarre@gmail.com

El “Department of Guidance about  Sex Studies in Miami Medical Group” difundió una cartilla que ayudaría a enmendar los “errores” más frecuentes de la mujer en el marco de la pareja.

La cartilla en cuestión es la resultante de una investigación de varios años en la población de origen latino del sur de USA.  En la mencionada investigación, intervinieron una decena de profesionales bajo la dirección del doctor David Webster.
Seguidamente, mi extracto:
Pecado 1: No tomar la iniciativa en las relaciones sexuales
Muchas de las mujeres dejan de proponer o tomar la iniciativa de la acción por  el temor de no “parecer una dama” o porque esa disposición sea sinónimo de mucha experiencia sexual anterior.  No quieren dar la impresión de que son calientes.
A los hombres, les puede perturbar tener que ser siempre quienes planteen o inicien la actividad sexual. Con el tiempo, ello suele crear  un desequilibrio en la escala de la pasión en la pareja.
Lo recomendable es que la mujer demuestre su interés por dar el primer paso. Su pareja se lo agradecerá y ella podrá encontrar un nuevo nivel de satisfacción en su experiencia sexual.

Pecado 2: Preocuparse demasiado por la apariencia

Pensar
en cómo se ve durante el acto sexual no le permite disfrutar y puede  frustrar varias posibilidades de lograr un orgasmo.
En ese momento no se debe pensar en la grasa de su abdomen, en cómo luce la cara o en los gestos que se hacen, sólo debe concentrarse en el placer del acto. La mujer debe  permitirse a sí misma lograr el orgasmo y permitir que venga en las posiciones que así le resulten, más allá de que ellas le hagan ver menos estilizada.

Pecado 3: Creer que el sexo viene después del amor

La relación de causalidad: amor luego sexo, es caprichosa, ideológica y suele ser causa de numerosas frustraciones. Asimismo, no responde a los parámetros emocionales de nuestra época. En cambio, la inversión de la relación (sexo luego amor) se constata en un alto porcentaje de parejas.

Pecado 4: Pensar que el hombre siempre está dispuesto

Es cierto que la mayoría de los adolescentes están siempre listos y dispuestos  para tener relaciones sexuales. Pero no ocurre así en los varones de mayor edad y, principalmente, en aquellos que ya sufren las presiones de la vida  cotidiana (familia, trabajo, deudas, alquiler) razones que pueden afectar negativamente  la libido de un varón. Esto es algo que se convierte en una sorpresa para  muchas mujeres, quienes llegan a tomarse de modo personal ese desinterés. 
Es aceptado que las mujeres no siempre están interesadas en mantener una  relación sexual y que ello no se traduce en que hayan dejado de amar a su  pareja, pero cuando es el hombre quien no desea tener sexo, lo relacionan directamente con falta de amor o, peor aún, consideran que es un indicio de  infidelidad.

Pecado 5: No dar la orientación necesaria

La mujer debe asumir su parte responsabilidad en el  encuentro sexual.
Debe expresar lo que se desea (y lo que no desea) sin afectar a su pareja. 

Pecado 6: Disgustarse cuando él sugiere algo nuevo

El simple hecho  de que su pareja desee probar cosas nuevas no significa que esté infeliz o  descontento con su vida sexual. 
Si bien ninguna mujer debe sentirse obligada a hacer algo que no desee en la intimidad sexual con su pareja, tampoco puede negarse a experimentar algo novedoso y/o  sugerir alternativas que aviven la pasión.

sábado, 7 de diciembre de 2013

¿Un vasito de vino?

Por Telésforo

telesforoagarre@gmail.com

De martes a sábado, dos brigadas de diez hombres se encargan de las labores de mantenimiento del “Parque del Este” de Ámsterdam (Holanda), un hecho que pasaría inadvertido, si no fuera porque esos hombres son alcohólicos y la entidad que los emplea les ofrece cerveza como pago.
Tras 35 años de trabajo en el ámbito de lo social, la fundación holandesa De Regenboog ('El Arcoiris') dirige un proyecto tan pionero como heterodoxo en el tratamiento del alcoholismo.
"Llegan a las nueve y les damos dos cervezas, un sandwich y medio paquete de cigarrillos antes de comenzar con las tareas de limpieza", dijo a Efe la portavoz de la organización, Jasperine Schupp, en una entrevista. Durante la jornada, los beneficiarios de este programa (bebedores crónicos que en su mayoría son personas sin hogar o sufren desórdenes psiquiátricos) reciben tres dosis más de alcohol, una comida caliente y 10 euros en concepto de honorarios. "Por supuesto que hemos recibido críticas, pero lo cierto es que el acercamiento que proponemos a esta enfermedad es tan pragmático como efectivo", explicó Schupp. Según la responsable, "la policía y los vecinos nos apoyan porque ven que las personas que antes bebían en el parque ahora están ocupadas y se comportan mejor". Sin embargo, la entidad reconoce que ninguno de los usuarios del programa ha dejado de consumir alcohol, "aunque son libres de unirse a otras iniciativas", señaló la portavoz. "Si no fuera por este trabajo, seguirían yendo al supermercado a las ocho de la mañana para comprar cerveza y llevársela al parque", afirmó Schupp. "Ahora beben menos, tienen motivaciones y son más conscientes de su enfermedad", sentenció.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Unión Europea (UE) es la región del mundo con mayor consumo etílico, lo que convierte al alcohol en el segundo factor de riesgo de mortalidad en la zona, solo por detrás del tabaquismo. Esta organización sitúa a Holanda ligeramente por debajo de la media regional en la ingesta de alcohol puro al año (9,34 litros frente a 9,60 de media europea, según los últimos datos disponibles, de 2010), aunque, lejos de decrecer, esos registros rondan los mismos valores desde hace casi cuatro décadas.
Si bien no existen precedentes del caso del “Parque del Este”, lo cierto es que la población holandesa de Nimega acogió en 2009 la primera edición de un proyecto igualmente insólito sobre tratamiento de adicciones. "Ofrecimos más de 1.200 euros a los pacientes que, durante seis meses, demostraran que no habían consumido cocaína, pero tampoco alcohol", declaró el profesor de la Universidad de Gante, Wouter Vanderplasschen, especialista en psicología y drogodependencias. "Fue muy efectivo porque quienes participaron acabaron siendo tres veces menos propensos a recaer y por eso hoy el proyecto sigue adelante", señaló, pues "no solo importa la recompensa económica, sino las metas que se plantean con ese estímulo y si consiguen reorganizar sus vidas". En su opinión, el proyecto de Ámsterdam "no servirá para que los alcohólicos dejen de beber".
Seis décadas después de penetrar en Europa, Alcohólicos Anónimos (AA) encarna hoy la versión más hegemónica de la lucha contra esta enfermedad en todo el continente. En torno a 5.000 personas se reúnen semanalmente en Holanda y cerca de 4.000 lo hacen en Bélgica, según estimaciones ofrecidas por la organización, que voluntariamente se niega a llevar un recuento de sus usuarios. "Nuestro primer objetivo es permanecer sobrios", indicó la coordinadora de uno de los cuarenta grupos que hay en Bruselas, que pidió mantener el anonimato. La organización tiene por norma no opinar sobre cuestiones externas, pero a diferencia del programa amsterdamés, el proyecto de AA pasa por la abstinencia total. La terapia de AA sigue regularmente el mismo esquema: tras una primera ronda dedicada a compartir sus preocupaciones semanales, los participantes discuten en la intimidad del grupo cuestiones de autoestima y bienestar, siempre acompañados por cafés, zumos o dulces. "No somos un número fijo de personas, pero yo procuro venir siempre porque este es mi sitio y aquí estoy rodeada de amigos", declaró un participante, que pidió no ser identificado.
"Cada uno de nosotros ha tenido su propio recorrido, pero todos sabemos que ante el alcohol hay que capitular: yo, si no hubiera acudido aquí, habría muerto", sentenció la coordinadora del grupo.
[Texto intervenido]