Un exceso de materia gris en el cerebro (las células y conexiones que transportan los mensajes) impide a los adolescentes concentrarse como ocurre en los adultos, según un nuevo estudio.
El cerebro de los jóvenes continúa desarrollándose muchas veces hasta bien entrados los veinte años, es decir que el proceso dura mucho más de lo que se pensaba hasta ahora, indica ese estudio, que se publica en el nuevo número del Journal of Neuscience.
"Muchas veces les resulta difícil a los adolescentes prestar atención en clase sin que vaguen sus mentes", explica
"Los jóvenes no tienen, sin embargo, la culpa de no poder concentrarse y de la facilidad con que se distraen. Esto tiene que ver con la estructura de sus cerebros. Los adolescentes no tienen las mismas capacidades mentales que los adultos", señala Dumontheil.
Utilizando escáneres de resonancia magnética, los científicos de ese instituto observaron la actividad de varios adolescentes mientras tratan de resolver un problema haciendo caso omiso de cosas que podían distraerlos.
Los expertos detectaron un nivel inesperado de actividad en el cortex prefrontal, zona de la parte frontal del cerebro involucrada en la toma de decisiones y en tareas de diverso tipo, indicación de que el cerebro funcionaba en ellos menos eficazmente que en los adultos.
"Sabíamos que el cortex prefrontal de los niños funcionaba de modo tan caótico, pero no que ese funcionamiento caótico pudiera continuar hasta bien entrados los veinte y comienzos de los treinta", señala
Según esa experta, ello significa que el cerebro sigue haciendo tareas innecesarias al tomar ese tipo de decisiones.
Conforme va envejeciendo, el individuo disminuye la materia gris del cerebro, lo que permite una mayor concentración en las tareas que uno tiene delante.
domingo, 13 de junio de 2010
EXCESO DE MATERIA GRIS
domingo, 30 de mayo de 2010
PARA SIEMPRE...
“Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones…”
Pablo Neruda
Tal día como hoy, hace 14 años, moría en Lyon, donde había establecido su residencia, Anna Moana Rosa Pozi, más conocida como Moana Pozzi.
Víctima de una dolencia que acabó con ella en cuestión de meses; desaparecía de esta manera a los 33 años, en pleno esplendor de su belleza y también de su carrera profesional, ambas estrechamente emparejadas, igualmente singulares e irrepetibles ambas también.
Nacida en Génova el 27 de Abril de 1961 en el seno de una respetable familia de clase media y muy primorosa y católicamente educada en las buenas costumbres, nada en su vida parecía anticipar que un buen día fuera a iniciar una fulgurante carrera de actriz que muy pronto la convertiría en una popularísima "pornostar".
Sus compañeros de reparto la solían retratar como una mujer interesada y fría, capaz de estar limándose las uñas durante el rodaje de una escena de sexo si el encuadre de la cámara se lo permitía.
También fue perseguida, tanto judicialmente, por cuestiones de escándalo público y obscenidad, como por las feministas, que la acusaban de ser una mujer objeto.
—Las feministas (qué estúpidas) —se defendía— me acusan de ser una mujer objeto porque en mi trabajo de pornostar me presto a todas las fantasías de los hombres (que también pueden ser las de las mujeres). Yo en cambio no me siento usada y me resulta placentero representar el sexo en todas sus formas. Para mi la mujer objeto es el ama de casa que lava, cose, plancha y cocina para la familia, muy a menudo con escasas satisfacciones.
Su público, en cambio, la adoraba incondicionalmente.
Un público amplio y variado, sin duda, entre el que se incluía el polifacético intelectual Umberto Eco, quien recomendaba acudir al espectáculo de la diva si uno/a se sentía en la necesidad de ampliar nociones acerca de la cuestión erótica.
La primera vez que tuve noticia suya fue en una comedia italiana que ponían en alguna tele y de la que su turbadora presencia es la única cosa que recuerdo.
En un momento dado aparecía desnuda frente a la cámara, primero de pie, apoyada contra la pared, y luego en cuclillas, estática y en silencio, mirando indiferente al objetivo en lo que era una prolongada exhibición.
Aquello fue suficiente para que empezara una búsqueda que no era a ciegas, precisamente, pero sí bastante errática, sin siquiera el dato de un nombre; hasta que años después reapareció en un vídeo porno en lo que lo único brillante era su ahora todavía más turbadora presencia.
Estaba claro que mediaban algunos años y muchas cosas entre una y otra aparición, pero allí estaba otra vez y también se podía ver que en el intervalo había crecido.
En cuanto a aquellas películas, estaba claro que en aquellas encerronas la única posibilidad de brillar y destacarse era ser como ella, sencillamente, ya que la masiva y sofocante sordidez ambiental hacía que se esfumara cualquier otra cosa que únicamente fuera conato y no algo con un sentido bien autónomo y firme.
Desde este punto de vista Moana Pozzi destacaba con una luz propia que la sitúa en primera fila dentro del rango de figuras excepcionales de este panorama expresivo, junto a otros personalidades de las que quizás se podrá tratar en otra ocasión, haciendo de ella la diva que sigue siendo.
Dentro de la progresión de su carrera, tampoco faltó una breve incursión en el extrañísimo panorama de la política italiana (!!!), junto a Ilona Staller, más conocida como Cicciolina, y que pasó sin otra pena ni gloria que servir para aumentar aún más su ya bien significativa popularidad.
Y el siguiente paso en esta progresión fue el salto a Estados Unidos, lo que supuso una mejora sustancial de su cotización profesional, sin duda, así como una mejora aparente en la calidad de las producciones en las que intervino.
Una mejora aparente, ya que nada nuevo ni más interesante añadió a su bien establecida significación icónica.
Desde lo que uno conoce, de ese periodo hay un único plano que consigue trascender la característica monotonía industrial del sistema de producción norteamericano, para convertirse en algo revelador; y que tiene todos los visos de ser un "accidente", algo completamente ajeno a las romas condiciones de ese tipo de planificación.
En un momento dado resulta que la cámara sigue en funcionamiento después del rodaje de una escena, de modo que se puede ver a sus participantes, 2 ó 3 hombres y alguna mujer, mientras se recuperan en el set, tumbados y sesteando aquí y allá por los sofás.
Tras una pausa larga, la cámara se mueve hacia abajo, tanteando para ajustar el encuadre, centrándose en la única figura que yace en el suelo y que es también la única que da muestras de estar despierta: Moana, que está recostada y con la cabeza apoyada sobre un brazo como si estuviera a la espera, dispuesta para continuar.
Moana repara en el movimiento y luego de hacer un gesto cómplice con la mirada, dirigido en primera instancia al operario de la cámara, modifica la posición de su pierna para ofrecer un plano más completo de sus muslos y trasero.
Aparte de este hallazgo, aun a pesar de su precariedad técnica y de medios, unida a su inapelable crudeza de planteamientos, sin duda que la parte más significativa de la producción de Moana Pozzi es la que hace en Europa; muy seguramente y también muy precisamente porque tales condiciones hacen que emerja con más claridad lo que de singularmente carismático tenía ésta que no dudaré en calificar de artista, ya que no de actriz.
—Muchos me dicen: "Eres una puta, una prostituta pública". No me importa lo que la gente piense de mí, aunque tampoco veo nada grave en ser una puta.
Lo que parece imposible negarle es que, fiel a su divisa:"Vive como si tuvieras que morir mañana y piensa como si nunca tuvieras que morir", Moana Pozzi se volcó de lleno en conquistar su independencia, que pasaba por ganar mucho dinero.
—Me gusta contemplarlo, tocarlo, gastarlo e ingresarlo en el banco (es de buen genovés ser ahorrador). Es para mí el medio para poder hacer y tener casi todas las cosas que deseo. Sin dinero no me siento tranquila ni feliz.
Para ella pecado eran otras cosas.
—Para mí lo prohibido es: No experimentar todo eso que nos produce curiosidad, tener demasiada confianza en los demás, no saberse dejar llevar por los sentimientos y las pasiones, no mantener el propio cuerpo en buena forma, maltratar los animales y las plantas, dejarse atrapar por la tristeza más de una vez a la semana…
3 eran sus mayores temores: el sufrimiento físico, envejecer y depender afectivamente de alguien.
—Pienso en la vejez con horror y no consigo encontrarle ningún aspecto agradable o constructivo. Las únicas cosas que me trae a la mente son la decadencia física y la muerte.
En cuanto a la muerte:
—Morir no me causa temor, sólo temo el sufrimiento físico. Cuando suceda, deseo ser incinerada, no quiero funerales, lápidas ni fotografías. Mis cenizas habrán de ser esparcidas en el mar.
En el lugar donde fue concebida y del que sus padres tomaron su nombre para bautizarla, Moana, ya que en hawaiano significa "mar abierto", "océano".
Recuperado (sin autorización) de Digital Delirio Diario (http://jm-ddd.blogspot.com/) y subido, originalmente, el 15 de septiembre de 2007. Homenaje al amigo JM Zavala, extraviado en los meandros de la vida.
jueves, 27 de mayo de 2010
Bicentenario
Por
La libertad es parte un proceso que no empezó en 1810 ni ha terminado aún.
Reducir la fecha al 25 de mayo nos puede hacer olvidar las acciones realizadas mucho tiempo antes (que permitieron la independencia) y nos puede hacer perder de vista la responsabilidad de lo qué aún no hemos conseguido ni otorgado.
A doscientos años de la gloriosa liberación de España no se han restituido los derechos de los dueños de la tierra ni se han reparado los daños ocasionados.
Los pueblos originarios, ¿podrán festejar alguna vez su bicentenario?
Las instituciones que lideraron las masacres más bárbaras, como intentar despojar al ser humano de sus derechos a las tierras, la identidad, la religión o las ideas ya no son excusa para que sigamos actuando de la misma forma, por acción u omisión. Si en un momento no fuimos culpables, ahora, después de doscientos años, ¿en qué lugar nos pone seguir callando las injusticias?
Sartre dijo que un hombre es lo que hace con lo que hicieron de él. Nosotros podemos decir que un país es lo que hace aún con lo que hicieron de él.
Es curioso ver que el origen de la palabra libertad tiene la misma raíz de crecer, desear y amar. Podemos pensar que alguien es libre cuando tiene la libertad de desearse (y consecuentemente conseguir) cosas para sí mismo y para los demás. Esto nos lleva a pensar qué cosas hemos conseguido, qué deseamos y cuánto hacemos por el deseo de todos los argentinos.
¿Podrá haber libertad sin amor, sin crecimiento?
¿Somos libres si quién está a nuestro lado no es oído en sus reclamos?
Festejemos el habernos emancipados de España pero sigamos trabajando para independizarnos de nosotros mismos, de nuestras miserias de nuestros egoísmos, sólo así seremos realmente libres.
Mientras pongamos excusas para no reparar los daños, seguiremos produciéndolos, con el agravante de que ya no estamos a la sombra de las instituciones que lideraron los saqueos y matanzas, sólo estamos a la sombra de nuestras conciencias.
Podemos festejar 200 años de un proceso de independencia, pero ser concientes de las cadenas que nos faltan romper.
Festejemos el valor de quienes iniciaron estos pasos de independencia, hace más de 200 años, no nos durmamos en los laureles, que son tan efímeros como los espejismos y
El Bicentenario es la oportunidad histórica para generar el acto de reivindicación de las naciones originarias. ¿Cuándo podrán ellos festejar su bicentenario?
martes, 25 de mayo de 2010
¡CUIDADO!: ADOLESCENTES
Ninguna otra especie tiene adolescentes. ¿Por qué entonces los humanos se pasan alrededor de una década de sufrimiento ocultos
La evidencia de crecimiento en los huesos y dientes de los hominidos fosilizados indica que la adolescencia emergió en un período entre los 800 y 300 mil años atrás. Esto, señala, antecede en "un período fascinantemente
La segunda pista procede de la neuro
Para Bain
martes, 18 de mayo de 2010
¡A tapar, a tapar!
Por Sinead O´Connor
DUBLIN.- Cuando era niña, Irlanda era una teocracia católica. Si se acerca
Esta última frase era más certera de lo que imaginá
Yo lo viví en persona. Cuando era niña, mi madre -una madre maltratadora y todo lo contrario de lo que de
An Grianan era un producto de la relación del go
¿Por qué se tolera
A pesar de la larga relación de la Iglesia con el go
En su texto, Benedicto da la impresión de que se ha enterado hace poco de los a
Benedicto, entonces Joseph Ratzinger, era cardenal cuando escri
La carta de Benedicto afirma que su preocupación es "so
Para los católicos irlandeses, lo que insinúa Benedicto -que los a
Los católicos irlandeses tienen una relación disfuncional con una organización que comete a
Hace casi 18 años, rompí una fotografía del papa Juan Pa
Mientras Irlanda soporta la ofensiva carta con
¿…y en la Argentina?
jueves, 13 de mayo de 2010
MONJAS DISTRAÍDAS
Un tráfico de cocaína que tenía como
En el grupo detenido o con orden de captura figura "una decena de colom
Las hermanas del convento que servía de
"En lugar de ingresar
La droga llega
martes, 4 de mayo de 2010
¡Pronto, una maestra!
¿Cómo eludir, y tam
impone –no solamente so
en la lengua, sino tam
mundo? Una de las estrategias posi
la escritura de esta memoria, a través del uso del asterisco (*).
Hemos recurrido a esta estrategia textual en tres situaciones puntuales: en
la formación de plurales generalizados, al nom
de género se ignora y so
género determinada a priori, y al nom
una de las dos opciones que prevé el
Escogimos el asterisco por varias razones. La arro
“masculino y femenino”. La letra x, tam
podría ser confundida con la asignación de sexo intersex, tal y como ha
sido utilizada en algunos lugares. El asterisco, en cam
su representación gráfica, su pender casi colgado so
estrella so
Por supuesto, el asterisco no puede pronunciarse –y esto tam
en tanto permite expresar, al hacer trasta
a quienes el género ignora.
Solicitemos al monarco Juan Carlos de España que nos envíe una maestra para que nos enseñe a distinguir entre significante, significado y referente.